Ingeniera de edificación y diseñadora de interiores, con cabeza de obra y mirada estética.
LA OBRA
Una jefa de obra aprende a leer un plano pensando en dos personas: la que lo va a construir y la que va a vivir allí. Si el plano solo funciona para una de las dos, el problema aparece tarde y sale caro.
Seis años en obra me enseñaron a mirar el diseño desde ahí, y desde entonces esta mirada está en cada uno de mis proyectos.
En el diseño de interiores, la distribución va antes que la decoración.
Cada decisión de una reforma tiene que tener una razón.
UN PROCESO CLARO
Antes de mover un tabique, ya sabes cómo será cada espacio, qué materiales llevará y cómo vas a vivirlo. Eso es lo que tiene un buen diseño de interiores: que lo importante está decidido antes de empezar la obra. Cuando llega la obra, me tienes cerca: resuelvo dudas y superviso que el resultado respete lo que diseñamos.
No hago casas bonitas Diseño casas que te hacen la vida más fcil